Tenemos los ojos ciegos, las manos casi vacías… Los brazos tan poco aprietan, los pasos no nos arriman. Inspiramos un aire denso, ya no sentimos la brisa… Nos superan los hechos que contaminan la vida. Perdemos nuestros sentidos ante el dolor y la queja, ocultamos el infortunio tras máscaras para penas
Tenemos los ojos ciegos,
ResponderEliminarlas manos casi vacías…
Los brazos tan poco aprietan,
los pasos no nos arriman.
Inspiramos un aire denso,
ya no sentimos la brisa…
Nos superan los hechos
que contaminan la vida.
Perdemos nuestros sentidos
ante el dolor y la queja,
ocultamos el infortunio
tras máscaras para penas